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Innovación

Sacar al operador de la línea de fuego: innovación minera hecha a medida

Por Claudio Durán Alvial, perito judicial · Publicado el · Lectura: 5 minutos

Miniexcavadora amarilla operada a distancia lanzando un chorro de agua a presión durante una prueba real en terreno
Prueba real en terreno Miniexcavadora operada a distancia, limpiando con chorro de agua a presión.

En las películas de atracos siempre hay alguien que susurra "no toques el láser". En una planta minera, el láser es una correa transportadora en movimiento, y la persona que tiene que sacar el derrame acumulado debajo está a un brazo de distancia. La innovación minera que realmente importa no es la de las presentaciones con drones y pantallas: es la que logra que esa persona no tenga que estar ahí.

Este artículo no trata de peritajes, sino de lo que viene después de entender cómo falla una máquina: diseñar soluciones a medida para que el trabajo riesgoso lo haga el equipo y no el operador. Si lo que necesitas es determinar por qué falló un equipo y quién responde, eso es un peritaje de maquinaria industrial y minera.

El problema: las tareas que nadie quiere hacer, pero alguien hace igual

Toda faena tiene su lista. Derrames de mineral bajo las correas, acumulación de material en chutes y poleas, limpieza en zonas de bajo despeje, trabajos al lado de equipos que no se pueden detener sin perder producción. En muchas operaciones esa limpieza se sigue haciendo como hace décadas: con pala, picota y personas agachadas en el peor lugar posible.

  • Riesgo de atrapamiento y golpes por trabajar junto a partes en movimiento.
  • Espacios confinados con poca altura libre, polvo y malas posturas.
  • Detenciones de línea para limpiar, que se pagan en toneladas que no salen.

El dilema es conocido: o se detiene la correa y se pierde producción, o se trabaja cerca de ella y se asume un riesgo que nadie debería asumir. La innovación aplicada busca una tercera opción.

La mejor protección personal es la que no hace falta usar: si el operador no está bajo la correa, la correa no lo puede atrapar.

Ingeniería inversa: entender antes de diseñar

La ingeniería inversa consiste en partir de lo que ya existe —un equipo, una pieza, una tarea— y desarmarlo, medirlo y entenderlo hasta saber por qué funciona, por qué falla y qué se puede cambiar. Es el mismo razonamiento de un peritaje, pero mirando hacia adelante: en vez de preguntar "¿qué pasó?", se pregunta "¿qué tendría que pasar para que esto funcione mejor y más seguro?".

En la práctica significa estudiar dos cosas a la vez:

  • La tarea: alcance necesario, altura libre bajo la estructura, tipo de material, frecuencia de limpieza y por dónde se puede entrar.
  • El equipo base: una minicargadora o una miniexcavadora tiene puntos de anclaje, circuito hidráulico, capacidad y estabilidad propias. El accesorio o la adaptación tiene que respetarlos, no pelear con ellos.

Esa es la diferencia entre comprar un equipo genérico y que funcione "más o menos", y diseñar uno que calce con tu faena.

Tres palancas: operación remota, automatización y mejor método

Operación remota

El operador maneja el equipo con control a distancia, desde una zona segura y con buena visibilidad. El equipo entra donde la persona no debería: bajo la correa, junto al equipo en movimiento o en un espacio con poca altura.

Automatización y robotización

Los movimientos repetitivos —barrer, arrastrar, lanzar agua sobre un mismo sector— son buenos candidatos para que el equipo los ejecute con menos intervención humana directa. Menos exposición y un trabajo más parejo de un turno a otro.

Mejora del proceso

A veces la innovación no es una máquina nueva, sino cambiar el método: usar un chorro de agua a presión en lugar de una pala, o un brazo de largo alcance en lugar de meter a una persona bajo la estructura. Rediseñar la tarea suele ser más barato que rediseñar la planta.

Casos reales: del taller al terreno

Estas soluciones no son maquetas. Se construyeron y se probaron, primero en taller y luego en terreno.

Brazo rastrillo articulado amarillo, con franjas de seguridad rojas, montado en una minicargadora durante una prueba en taller
Prototipo real Brazo rastrillo articulado montado en una minicargadora, en prueba de taller. Su largo alcance permite despejar derrames bajo correas transportadoras sin que nadie entre bajo la estructura.
Minicargadora con brazo rastrillo extendido arrastrando una acumulación de material suelto en el piso del taller
Prototipo real Prueba de arrastre con material suelto: el brazo llega a la acumulación mientras el operador se mantiene en la cabina, lejos del punto de trabajo.
Miniexcavadora amarilla operada a distancia lanzando un chorro de agua a presión sobre material acumulado, con el equipo de trabajo observando a distancia
Prueba real en terreno Miniexcavadora operada a distancia lanzando un chorro de agua a presión. El equipo de trabajo controla y observa desde una distancia segura.
Recreación digital de una miniexcavadora despejando un derrame de mineral junto a una correa transportadora en una faena
Recreación digital Cómo se vería una miniexcavadora compacta despejando un derrame junto a una correa transportadora en faena. Imagen ilustrativa, no fotografía.

Puedes ver los videos de estas pruebas en la sección Experiencia aplicada a la innovación.

Qué gana la faena (sin promesas mágicas)

  • Menos exposición del operador en las tareas de mayor riesgo, que es el objetivo principal.
  • Menos dependencia de detener la línea para limpiar, según cómo esté diseñada la instalación.
  • Trabajo más parejo entre turnos, porque el método queda en el equipo y no solo en la experiencia de cada persona.

Y una advertencia honesta: ningún equipo reemplaza el análisis de riesgos, los procedimientos ni las autorizaciones de cada faena. Una buena solución se integra a esos controles; no se los salta.

Cómo parte un proyecto a medida

  1. Levantamiento de la tarea: medidas, material, frecuencia, accesos y riesgos, idealmente en terreno.
  2. Ingeniería inversa del equipo base y definición de requisitos: alcance, fuerzas, hidráulica y estabilidad.
  3. Diseño y prototipo.
  4. Pruebas en taller y luego en terreno controlado, con ajustes en cada etapa.
  5. Puesta en marcha y acompañamiento en las primeras operaciones.

Detrás de este trabajo está la trayectoria de Claudio Durán Alvial: ingeniero civil mecánico, doctor por la Universitat de Lleida, 35 años liderando Automotriz Durán y una línea de innovación y desarrollo de soluciones en camiones y maquinaria industrial para la minería. Atendemos faenas e industrias en todo Chile, de Antofagasta y Calama a Concepción.

¿Hay una tarea en tu faena que nadie debería hacer con pala?

Cuéntanos qué tarea quieres sacar de la línea de fuego: dónde está, qué equipo hay cerca y qué material se acumula. Conversamos la factibilidad técnica de una solución a medida.

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